Había una vez un viejo diccionario que llevaba años sentado en la estantería de una biblioteca abandonada. A pesar de su apariencia inofensiva, había algo muy extraño en ese libro.
Un día, un joven estudiante de literatura decidió explorar la biblioteca abandonada en busca de inspiración para su próximo ensayo. Mientras caminaba por entre las estanterías polvorientas, sus ojos se detuvieron en el viejo diccionario.
Sin saber por qué, sintió una extraña atracción hacia el libro y decidió llevarlo a su casa para investigarlo más a fondo.
Pero a medida que pasaban los días, el joven comenzó a notar cosas extrañas en su casa. Pequeños objetos desaparecían sin explicación y oír susurros en el silencio de la noche.
Finalmente, decidió abrir el diccionario y comenzó a leer sus páginas. Y eso fue cuando se dio cuenta de que el libro no era un diccionario normal.
El viejo diccionario estaba lleno de palabras mágicas y conjuros ocultos que hablaban directamente con el lector. Y, a medida que el joven avanzaba en su lectura, comenzó a notar que el libro estaba tomando control de su mente.
Ahora, el joven estudiante es solo una marioneta en manos del viejo diccionario, que habla a través de él y controla sus acciones. Nadie sabe cuánto tiempo ha pasado desde que se produjo la posesión, pero el viejo diccionario sigue allí, esperando a que alguien más caiga en sus garras.
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